5 de abril de 2017

Reseña: Por un segundo entre tus brazos - David García Marín


Amor a primera vista. Ni a primer latido, ni a primera palabra, ni a primera sonrisa. A primera vista. Un amor que se construye en un cruce de miradas, en compartir una ojeada inicial y desesperada, en querer parar el tiempo por un momento efímero y al acabar sentir la vida muerta y fúnebre el sino.  Sin embargo, yo no creo en los amores a primera vista. Para mí el amor es un vaivén de emociones. Una balanza llena de buenos y malos momentos. A veces se trata de una balanza desequilibrada, más injusta para una que para otra parte, pero a fin de cuentas una balanza. El amor es una construcción con el apoyo de varios arquitectos. Para algunos termina siendo un templo y para otros un merendero. Pero el amor no es el flash de una cámara. El amor a primera vista no tiene cimientos, no tiene una base estructural y es incapaz de mantenerse. Se trata más bien de atracción a primera vista, una atracción que se sostiene en la idealización y se convierte en el llamado amor platónico. Quizás más tarde crezca, pero en un primer instante no hay amor.

Como veis, soy un alma impía para este tipo de amor pues me parece que es un imposible. No veo sentido a las prisas, ni a un sentimiento creado en un instante. Me parece absurdo amar de un vistazo. Por ello, leer Por un segundo entre tus brazos, para una irreverente como yo, pudo haberse convertido más en una tortura que en placer. Y esto es porque el amor a primera vista, más que los propios personajes principales, es el absoluto protagonista de este libro.

David García Marín nos cuenta la historia de Daniel y de Irene, dos universitarios a los que la caprichosa casualidad quiso presentar. Daniel es un chico misterioso, profundo y con un interior demasiado atractivo para sí mismo. Irene es una chica soñadora, con coraje, pero con un carácter introvertido debido al trato que le ha dado la vida. Ambos recorrerán las páginas de esta obra buscándose el uno al otro y sobre todo a sí mismos.

Por un segundoentre tus brazos es una historia interesante que ha sido, en cierto modo, maltratada por los detalles. Uno de ellos sería el tempo. El planteamiento de un amor a primera vista no implica que deba haber prisa. Con ello no quiero decir que la historia deba extenderse durante años, si no que, aunque la acción transcurra en unos minutos, el lector pueda saborearlos con gusto. Por otra parte, una descripción no tiene por qué ser muy pausada ni muy densa. Y los detalles y las frases largas no hacen mejor la información que se pretende dar. Este descompás es el punto principal que hace deslucir la novela. 

Otro de los detalles menos agradecidos sería los personajes secundarios. El autor construye alrededor de los protagonistas varios apoyos emocionales que en ocasiones son más interesantes que los propios Daniel e Irene. Sin embargo, solo da pinceladas de lo que son o podrían ser estos individuos y por tanto nunca llega a pintar por completo el cuadro, dejando desaprovechados a unos personajes bastante interesantes. Personalmente, creo que esta historia pide más páginas, al menos yo me quedé con ganas de saber mucho más.

Finalmente, a pesar de que hay otros puntos que no me gustan como que el autor tiende a complicar las frases, la omnisciencia casual a algunos personajes o la excesiva idealización que se observa en la obra, prefiero no detenerme más en ellos y centrarme en lo que sí me ha gustado. En este sentido, uno de los puntos más fuertes del libro es el notable crecimiento que tiene el propio autor a lo largo de este. Todos los detalles negativos que he ido marcando anteriormente van disminuyendo a medida que vas pasando las hojas. En lo que en un principio parece predecible, luego te sorprende, te atrapa y te emociona, llegando a provocarte más de una sonrisa y algún que otro escalofrío. Otro aspecto que crece sería la prosa del escritor, pues, aunque este empieza con prisas, en los últimos capítulos es tierna, está más cuidada y está compuesta por frases que son absolutamente preciosas. Por último, solo me queda destacar que el final es delicioso, que me gustó el giro que dio la historia y que leer este libro ha terminado siendo placentero.

Solo me queda darle las gracias a David por haber confiado en nosotros y animarle a que siga escribiendo. Esperamos ver más de su amor plasmado en la literatura, pues si querer es de locos sentimentalmente cuerdos, él es sin duda el más cuerdo de todos.

4 comentarios:

  1. Hola! Soy el autor de la obra y ha sido un verdadero placer leer tu reseña. Hasta ahora creo no haber leído una opinión tan constructiva y a la vez reconfortante sobre mi novela y quiero agradecerte tu tiempo y dedicación para crearla. Espero que pronto podamos seguir colaborando. Un saludo!!

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    1. ¡Gracias a ti David! Ha sido un placer conocerte y esperamos mantenernos en contacto. ¡Un abrazo!

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  2. ¡Hola!
    Pues no tiene mala pinta, no me importaría leerlo :)
    Besitos

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    1. ¡Hola Sandry! Darle una oportunidad a alguien que está empezando no es una mala idea. ¡Quizás con el tiempo se vuelva un autor grandioso!

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