24 de marzo de 2017

Primer viaje: Oportunidad

Olía a humedad, a polvo y a moho. Olía a años esperando y a cerrado. Olía a cientos de aventuras, pero también olía a olvido. Olía a guerras, muertes, llantos, risas e idilios. Todos esos aromas llegaron a mis fosas nasales nada más entrar en el 35 de la calle San José. Conocí Raimundo un viernes por la tarde, era mediados de marzo y el buen tiempo acompañaba para salir a una terraza a tomar un refrigerio. De hecho, hacía bastante calor y los niños llenaban las calles con sus risas y sus juegos.

Con tan solo poner un pie dentro se levantaron inmensos muros a mi alrededor. Parecían estar encantados, pues sin pretenderlo demasiado me atraían de igual modo que un imán hace con el hierro. Novelas, biografías, revistas y periódicos. Libros sobre un sinfín de temas. Millones de posibilidades para los coleccionistas, pero para las alergias significaban un mar de problemas. Los tesoros que me rodeaban contaban más historias que las que contenían, pues habían pasado de mano en mano hasta parar en la casa de Raimundo. Sí, de mano en mano, quizás segunda, tercera, cuarta, no sé. Pero no son libros nuevos.

Raimundo es un balneario de libros viejos. Un lugar de acogida de historias ancianas. Una residencia para la literatura más vetusta. Una librería del consuelo. Sus obras no huelen a libro nuevo recién comprado y algunas han sufrido terribles y húmedas calamidades. Sin embargo, entre lo que puede parecer viejo, feo o roto hay reliquias que ni el mismo Indiana Jones podría soñar en encontrar. Una vez que entras ya no sales con la misma percepción lectora. Te sientes como un arqueólogo en las pirámides egipcias o un buscatesoros en lo más recóndito del Amazonas.

En nuestro primer viaje hemos parado en la tierra de las oportunidades. De las segundas, terceras o cuartas oportunidades. Nos hemos parado en el amor por los libros, por el contenido, por lo escrito. Obviamos las portadas bellas, las esquinas rectas, el papel cuidado y sobretodo el olor a libro nuevo. No es la publicidad o el marketing lo que nos llama, sino la literatura en toda su esencia y con el alma descubierta. Las nuevas oportunidades no dan dinero a los autores o a las editoriales y tampoco ofrecen belleza a tu librería, aunque bueno, eso depende de quien lo vea. Te presentamos a Raimundo, un Don Juan de las obras literarias, un Casanova para el olvido y un Cid Campeador que lucha por el recuerdo.

Raimundo se encuentra en Cádiz, con tres librerías esperando que alguien curioso como tú los visite. Dale una oportunidad, una segunda, tercera y cuarta oportunidad. 

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