23 de marzo de 2017

Reseña: Hijos de la Tierra - Jean M. Auel

Conseguir transportarte a diferentes lugares, épocas o culturas mediante las palabras es una de las características que más me apasionan de los libros. La descripción es ese elemento fundamental a la hora de emprender el viaje a través de las páginas, y conseguir dibujar con las palabras es una tarea complicada que Jean Auel controla a la perfección. Esta escritora estadounidense es una de las eternas olvidadas cuando nos referimos a las sagas, porque para mí nadie ha escrito una saga tan adulta, conmovedora y descrita con un estilo tan a lo Jane Austen como ella.

En los Hijos de la Tierra, Auel narra las desventuras de los primeros humanos que pisaron la Tierra. Un paisaje dominado por la naturaleza y dioses ancestrales, descrito milimétricamente tras un trabajo de investigación minucioso, plagado de animales extintos y el desarrollo de las primeras relaciones de afecto entre estos y los recién llegados invasores humanos. En esta saga somos testigos de la batalla ancestral del hombre contra la naturaleza, de las diferentes maneras de adaptarse o de sobrevivir a ella; veremos el intento de supervivencia de las especies, el miedo a lo desconocido que tomará forma de cabeza chata, la lucha contra unas costumbres impuesta y las enormes diferencias entre sociedades.

Aunque, si algo tiene de especial esta saga es el papel que ostenta la mujer. Partiendo de la protagonista hasta llegar a la deidad principal, la naturaleza, y su forma de mujer voluptuosa y redondeada, dadora de vida. Los Hijos de la Tierra nos sorprende con mujeres luchadoras, compañeras, curanderas y guerreras, que muestran quizás una utopía de cómo podría haber evolucionado nuestra sociedad o, quién sabe, cómo fue en un pasado.

De la mano de Ayla, aprenderemos a vivir en soledad, a romper las barreras y a vivir en sociedad, a comunicarnos, cómo vivían los mamuts lanudos o incluso a hacer fuego. Estos libros son para seres soñadores con los pies en la tierra, enamorados de viajar, pero con ganas de sentirse en casa.

Esta saga eternamente olvidada se merece un hueco en nuestras estanterías y una mención especial a esta escritora con la que, respondiendo a una pregunta típica de #booktag, me encantaría pasar una tarde tomando el té y charlando.

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